Ya nada es ahora

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo

Pero nada ya ahora

-ni siquiera la muerte, por su parte

inmensa-
podrá evitarlo:

exento, libre,
como la niebla que al romper el día

los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
ese amor ya sin ti me amará siempre.

Ángel González

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No te sucumbo

¿Quién eres tú, Anamor de dron 

Carne que no me incumbe

Pandémico y terrestre?

¿Qué queda de ti sin lo sacro?

Si te refugias del lenguaje 
Apavorido.
No hay huida.

Te persigue 

incesantemente.

No podré convertirte jamás 

en metáfora celeste
Porque te has ovillado en
La crisálida de la imagen.

No tendrás acceso a saber  

Lo que la primavera hace con los cerezos
En lenguas de aves y de rosas.

Tú,

Bukowski academizado,

 Anidas en la soberbia 

De haber matado a Platón,
Pero aún decapitado
Te petrifica la medusa.

Se suponía que matar a Dios

nos convertiría en Prometeo
Pero no habrá titanomaquia 
En este subsuelo.

También los cristianos quemaron Alejandría 
Y Granada.

Pero ya no sé

si soy yo quien le está
Siendo infiel a la infidelidad,
De este tiempo mío. 

Yo vengo deshecho de irreflexión,

Exhausto del desasosiego,
Pero aún agasajado por la inmediatez

No.
No te sucumbo.

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Lo Sacro

Es difícil
Tal vez
Imposible
Entender
Lo Sacro
Estando
Embutido
En el líquido,
En esa maraña
De muerte
De no vida
Sucesiva.

Yo sé
Que
Huyes
Del amor
Hacia el sexo
A la carta,
Hacia el vacío
Lleno de algodón.
Hasta ese abismo
De sucesivas nadas
Solo se puede llegar
Con la enloquecida
Fuerza del desaliento.

Yo no caigo
Ni decaigo.

Pacté con
Mi gen egoísta
Que mi único acto
De fe sería
El amor
Infinito,

Sin importar
la devolución.

Yo sé que
Existo,
Me
Basta
Creer
En ti
Para ser
El infinito.

Sí,
Yo
Despliego
Las alas.

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Clotet

Clotet,
En una concavitat,
la vida inversa
S’ha omplert de possibles
Impossibles. 

Com a Fada,

Dorms als volcans

On 

Poster em somies.

Estirada
Sobre mi,
En una alteritat
D’ ales desplegades,
Cerques el tòtem
I la bohèmia et titil·la 
A les cames.

Sí,

La verdor ens envaeix

Als plecs de l’altre.
Com s’ ha obert

El trau,

L ‘infinit

De petons plens de polpa,

Els Violins,

El vers advers,

ple de nosaltres,

Aquest univers 

Sempre a punt

d’immolar-se?

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Lo que (seguramente) no dices

[…]

Porque 
Tú tuviste
Una relación conmigo
Pero yo no contigo

Porque prefieres ser 
El espectro mágico 
Que te sobrevuela
Que alguien real
Y falible

Y yo te amé
Falible
Y te hice poemario
Y te di las razones
Porque te amaba 
Imperfecta
Falible
Poética 
Tan hermosa 
Y tan lejos 
De lo que para ti puede
Ser la hermosura.
Me pregunto si sabrás 
Que hacer poesía 
Significa

Ver lo mejor 
en los demás
aceptar que el amor

Es placer y renuncia
Y sacrificio.

Y no, no digas que me amaste

[No se te ocurra]

Te amaste y te odiaste 

A ti conmigo.
Y lo sé

El amor no es justo

Lo sé

Pero al menos,

Por hoy
Podría ser 
Veraz.

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Oh, I am fortune’s fool!

Oh amor, hoy sí explícito
te inquiero,
oh amor, salva mi muerte
y deja esta cambiante imagen.

Oh amor, sortea esta impaciencia.
Juzga mis intenciones,
y disculpa mis actos
tan lejos de tu contagio.

Oh amor, te pido el imposible;
llegar callado, como siempre,
repitiéndote siempre nuevo y tenue
fuera de la inconstancia,
de mis propios miedos.

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El infinito

Nadie sabe lo que queda después
ni qué nos ha formado
para llegar a este punto
en que encontramos al otro.

Si la sucesión de materia y espacio
nos dejó abocados
al cruce de nuestras lenguas
como un imperativo vedado,
o y si no nos quedó otra opción
más que amarnos.

O bien si la elección
fue una ilusión más
de un universo de ondas
o una puerta entre las infinitas
puertas creadas,
justo hace una milésima de segundo.

Se agolpan las preguntas
entre las manos
sin entender el juego,

¿Qué quedará del otro?

La finitud siempre fue un problema
sin resolver entre nosotros.

Tal vez amarnos fuera una forma
de escapar
de los límites
de nuestros cuerpos
y nuestras muertes
que nos palpitan entre instantes,
el tiempo entre el tiempo.

¿Fue el amor la forma de buscar
el infinito
Y los otros cuerpos un portal
para alcanzarlo?

Poco o nada hemos entendido del juego,
cuando nos extendemos en promesas
y largos verbos de significados sagrados,
cuando buscamos el seguro de amor en
las aristas y los contornos del otro.

Todo sucede en el algoritmo de la memoria.
Nunca exististe fuera de mi imaginación
en la medida en que te formo,
ni yo en la medida en que me formas.

Tú me creaste y yo te creé

Y aunque nos parezca insuficiente
en la unión de esas ideas
es donde sucede el milagro,
el código,
el infinito.

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